jueves, 11 de septiembre de 2014

VER UNA BOLSA DE PLÁSTICO Y DESPERTAR.

VER UNA BOLSA DE PLÁSTICO Y DESPERTAR.
(Octavo legado)

Ver tu nombre en una bolsa de hospital. Una bolsa de esas que entregan a los familiares con los enseres de un paciente que acaba de fallecer. Y entonces, detener tus pasos y rebobinar y pensar en todo lo que has hecho. Pensar en todo lo que no has hecho. Pensar en todo lo que está por hacer.

 Y darte cuenta de que no eres lo que quieres, ni tienes lo que quieres y que ni tan siquiera, te quieres. Y resoplar y suspirar sin control, sin que valga para nada.

 Simplemente no tienes la vida que esperabas. Simplemente no vives lo que quieres vivir. Ni siquiera lo estás intentando. Tus sueños se esfuman y ya ni siquiera se pueden considerar recuerdos, pues los recuerdos se fundamentan sobre sucesos y realidades. Tus sueños simplemente, se esfuman.

Y ahora, hay dos caminos. El de la impasividad de seguir viviendo la vida de otros. O la de girar, y buscar entre tus anhelos aquello que realmente deseas. Y luchar, y avanzar, y redirigir el rumbo. Quizás no llegues al puerto deseado, pero al menos, te quedará el consuelo de haberlo intentado.

Ahora no tienes nada, ni siquiera, eres feliz. Por lo tanto, aunque fracases en el intento, te quedarás como estás pero satisfecho con los pasos dados.  Es hora de cambiar de estrella, y si te estrellas, al menos, habrás disfrutado en el camino. Paso número uno: ...

FIRMADO: “X


Y hoy quiero que suene IT´S NOT EVER YET (Klaxons)

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