MUERTE A UN CORAZÓN HERIDO
(Legado del pasado)
Hoy
llueve y hace frío. El viento golpea con fuerza y las hojas caen marchitas en
un vuelo desesperado. Hoy, hace un día gris y triste. Hoy es día de silencios y
de cafés solitarios. Hoy hay tormenta y hay chubascos. Hoy es mejor salir de
casa.
Camino
ausente por las calles de mi ciudad que hoy parecen desconocidas. No se muy
bien por dónde transito pero tampoco me importa. La lluvia disimula las
lágrimas que pasean por mi rostro y refresca los humos que me atormentan. Con
paso decidido como sabiendo cual es mi destino, camino perdido intentando
escapar de mi mismo. Aún me siguen las imágenes dantescas de mis pesadillas y
oigo las risotadas perversas de aquellos que me juzgan sin conocerme. Que ya me
lo advirtieron una y otra vez me esputan sin ver que cada una de sus palabras
se me clava más honda en mi herida. Huyo de aquel hotel sin ver más allá de la
desdicha, pues no hay mayor desgracia que ser afortunado en el juego. Por fin
un lugar bullicioso por los recuerdos que me bombardean y el silencio, multiplica
mi tormento. Entonces, acerco el metal que empuño con miedo a los fantasmas que
me golpean sin piedad, espectros del pasado que han vuelto con más fuerza a
maltratar mi mente. Tiemblo, pues soy un gallina y sí, como tal actúo y me he
decidido por la solución más cobarde.
-¡ Para! ¡no lo hagas!- una voz familiar que ahora mismo
pretendía olvidar hizo que me girará sin razón.- No lo hagas por favor. Detente.
Se q soy un cabrón, se que no he sabido quererte y que no te he enseñado a
quererme. Se que he actuado mal, y que debería haberte aclarado las cosas. Se que nos ha faltado entendimiento y se que ahora
me odias con todas tus fuerzas, casi tanto como me has querido, o
incluso más. Pero soy yo al que deberías disparar. Mátame, dispárame por
haberme portado mal, por haberte hecho sufrir. Por haberte arrastrado a mí y
haberte traicionado. No entiendo como he podido hacer tanto daño a la persona
que mas quiero en este mundo. No podría vivir sin ti, por eso apúntame y
dispara por favor, te lo ruego. Pues tampoco podría seguir viviendo sabiendo
que por mi culpa, tanto estás sufriendo. Hazlo, no lo pienses, aprieta el
gatillo por favor. Vamos.
Y
entonces, la persona que mas deseaba y que mas odiaba, me agarró la mano, se
apuntó al corazón y disparó el arma entre mis dedos.
- Quiero sentir lo que yo te he hecho
sentir, ahora, con el corazón hecho pedazos he
saldado mi deuda y lo siento. No sabía que podía hacer tanto daño a una persona. Espero que algún día puedas
perdonarme. Te quiero.
Y al
igual que mi vida desde aquel instante, el cuerpo inerte se derrumbó en mis
brazos. Él dejó de vivir más se mantuvo
en mi memoria. Yo morí con él mas aún seguí con vida y si lo odiaba por la
traición, más lo odié cuando me demostró cuanto me quería. Hubiese preferido
odiarle toda mi vida, no poder compartir mis días a su lado, pero al menos
poder cruzármelo tras la esquina. Así, lo único que consiguió es matar mi corazón
y demostrarme, que el fue y será, el hombre de mi vida.
Firmado "X".
Y hoy quiero que suene "DISPARAME DISPARA" de Laura Pausini.
No hay comentarios :
Publicar un comentario