Extracto de DESDE LA HABITACIÓN DE AL LADO.
(Legado de hace ya
algún tiempo)
Y un grito apagado entre cuatro
paredes, silenciado con puños alzados por lágrimas rojas. Los miedos se cobijan
arrinconados en las frías esquinas que lloran impotentes. Los ojos curiosos
observan la escena, pero simplemente observan. Y el príncipe se hace verdugo y
los sueños se tiñen de negro. Y la brisa es azotada sin escrúpulos una y otra
vez, con violencia, sin pausa. Y el llanto se hace desesperación y la
esperanza, hace las maletas. Y las puertas inquebrantables y las ventanas
cerradas y la luz, apagada. Y el dolor intenta escapar entre los huecos de las
persianas suplicando ayuda, gritando socorro. Pero la alerta llega a oídos
tenientes que manchan sus manos de sangre. Y las paredes se ven salpicadas de
suspiros de vida, vida que se apaga con el día. Y el ruido se hace silencio y
los gritos cesan y el silencio se hace aún más grande. De repente, unos ojos
llorosos, unas manos temblorosas, un alma quebrada que abren una caja de música
en la habitación de al lado. Y una melodía que es susurrada desde la habitación
de al lado intentando ahuyentar los fantasmas que la atormentan. Y desde la
habitación de al lado, una niña llama a su madre desconsoladamente, nerviosa,
desesperadamente, asustada. Pero solo obtiene el silencio que rebota en las
grises paredes de su hogar, dulce hogar, a veces.
Y un ciprés, y una caja de madera y
lágrimas sin sentido son los elementos de esta historia. Un viudo, una
huérfana, un asesino y un payaso, sus personajes. Porque no todos los cuentos
tienen un final feliz.
Y hoy los gritos, se han oído
demasiado cerca…
Firmado "X".
Y hoy, quiero que suene un silencio que debería de acabarse de una vez por todas. Pues el silencio es agradable si se busca, no si te obligan a callar.
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