Sexo Anónimo
(TERCER LEGADO)
Y el autobús se detuvo en la última parada de la línea. Nos
levantamos casi a la vez, y sin querer queriendo, nuestros brazos se rozaron
despertando con un gesto los deseos más lascivos que jamás he tenido respecto a
un completo desconocido.
Y el deseo se hizo efímero con cada uno de nuestros pasos,
pues el destino quiso que siguiéramos caminos opuestos.
Y ahora solo me queda el recuerdo de sus facciones
perfectas, de su imagen impoluta y su arrebatadora presencia. Y esta tarde
materializaré esos recuerdos en un juego entre sábanas, sólo, pero ardiendo por
el mi amante anónimo de la línea 3923.
FIRMADO "X"
Y hoy sólo suenan ecos de una solitaria pasión en una habitación desordenada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario